Continúan las fotos y testimonios del grupo de Montañeros que ha disfrutado del campamento de verano en Saravillo entre los días 4 y 15 de julio de 2026. Un montón de fotos y un par de testimonios para hacernos una idea de lo que han vivido en estos días
¡Gracias Ángela y SP (Alex) por vuestros testimonios y por seguir al Señor!
Este campamento ha sido un auténtico regalo. Un año más he podido comprobar que, cuando pones tu confianza en Dios, Él se encarga de todo lo demás. El Señor ha vuelto a recordarme que no depende de mí, sino de Él. Solo me pedía estar y dejarme utilizar como instrumento en Sus manos.
Lo que más me ha impresionado ha sido poder descubrir a Dios a través de cada uno de los acampados. Ver cómo actúa en sus corazones, cómo les cambia, cómo les llama y cómo responde cada uno de una manera distinta ha sido un regalo inmenso. Muchas veces creemos que somos nosotros quienes damos, pero este campamento me ha vuelto a enseñar que recibimos muchísimo más de lo que entregamos.
También he podido comprobar, una vez más, que Montañeros transforma vidas. No solo la mía, sino la de tantos niños que, casi sin darse cuenta, van acercándose un poco más al Señor. Poder formar parte de esa obra y saber que Dios ha querido servirse de mi pequeñez para acercar a algunos de ellos a Él ha sido otro gran regalo. No deja de sorprenderme que el Señor elija instrumentos tan pequeños para hacer cosas tan grandes.
Otro de los momentos más especiales fue llegar a Bruis. Después del cansancio de la marcha, poder ponernos a los pies de la Virgen y darle gracias por todo lo vivido fue un regalo. Allí entendí que Ella había caminado con nosotros durante todo el campamento, sosteniéndonos en los momentos de esfuerzo y llevándonos siempre hasta su Hijo. Qué paz da saber que una Madre cuida de cada paso que damos.
Termino este campamento con el corazón lleno de gratitud. Doy gracias por cada niño, por cada jefe, por cada conversación, por cada sonrisa y también por cada dificultad, porque en todas ellas he podido descubrir que el Señor nunca deja de actuar. Si algo me llevo de estos días es la certeza de que basta con tener fe y decirle que sí; Él pone todo lo demás.
Por Cristo, por María y por España: ¡Más, más y más!
Ángela. Jefa Patrulla 3
Este campamento ha sido a la par una de las experiencias más exigentes y enriquecedoras que he tenido desde que empecé en Montañeros hace ya 10 años. Ver a los niños superar sus propios límites frente a una cima, mientras fortalecen su fe en medio de la naturaleza, es un verdadero regalo. La montaña se convierte en el escenario perfecto para enseñarles el valor del esfuerzo, el compañerismo y la oración.
Nada de esto sería posible sin el increíble equipo de jefes; su entrega incondicional, su apoyo mutuo y esa alegría compartida en cada marcha han creado lazos de hermandad que van más allá del campamento. Además, contar con la presencia constante y cercana de los sacerdotes ha sido un pilar fundamental. Ellos no solo nos guían espiritualmente y celebran la Eucaristía en la cima más alta, sino que se ensucian las botas con nosotros, escuchan a los chicos y nos recuerdan que Dios camina a nuestro lado en cada sendero.
Volver a casa con el corazón lleno y ver las sonrisas transformadas de los niños es la mayor recompensa.
SP. Jefe de Borde.
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