Los jóvenes universitarios ya han vuelto de su peregrinación a Lourdes que tuvo lugar entre el 22 y el 31 de julio de 2026 con Panticosa como punto de partida.
Los chicos han querido compartir sus fotos y sus testimonios con todos nosotros ¡Gracias!
Cinco días de peregrinación fueron más que necesarios para preparar el corazón y llegar hasta la Virgen. Cinco días llenos de aventuras, de esfuerzo, de risas, de silencio, de conversaciones que nacieron al ritmo de cada paso y de paisajes que nos recordaban lo mucho que nos quiere Dios.
Durante esos cinco días de montaña aprendimos que el camino no solo se recorre con los pies, sino también con el corazón. Cada subida nos enseñó a confiar, cada bajada a abandonarnos, sirviendo a los demas, y cada dificultad a apoyarnos unos en otros.
Después de ocho días de peregrinación, llegar a Lourdes no fue solo alcanzar un destino, sino descubrir que la verdadera meta había comenzado mucho antes. Cuando llegamos a Lourdes, comprendimos que cada paso había preparado nuestro corazón para el encuentro con la Virgen.
Hoy volvemos a casa con la mochila un poco más ligera y el corazón mucho más lleno. Porque hay caminos que terminan al llegar a un lugar, y otros que, precisamente allí, no hacen más que empezar.
Lucía Polo
Que bonito es darte cuenta de que cuanto mas rápido pasa el tiempo, es porque mas lo estas disfrutando.
Esta peregrinación a Lourdes ha sido una oportunidad muy valiosa para parar. He podido ver como cada uno ha podido parar, dejar de escuchar el ruido que nos acompaña cada día, y estar. Muchas veces optamos por la pereza, vivir los encuentros con amigos o con la familia con cierta dejadez, pero cerca de Dios no merece la pena dejar entrar a la pereza. Al podernos detener en esta peregrinación juntos, hemos podido sentir a Dios, sentirle en una oración, en el silencio, con esos 2 amigos con los que solo sabes hacer el cabra, con esas heridas que tenemos. Todos cargamos con una mochila llena de imperfecciones, descosidos y molestias, pero si hay algo que me ha dado este viaje y ha sido gracias a mi grupo, a Jaime y Rafa, pero sobre todo gracias a la Virgen, ha sido poder estar cara a cara con la virgen de Lourdes con una sonrisa. Aun sabiéndome enfermo e imperfecto, soy tal y como Dios ha querido que sea, y tengo que abrazarlo con todo lo que tengo.
Cuando nos hacia falta una sombra porque nos moriamos de calor, nos la dabas, cuando cargabamos con mucho peso y calor, llegaba el viento. Y es que Él no ha dejado de cuidarnos en ningun momento, pero a veces no nos damos cuenta.
Como nos dijo una buena amiga, nuestra querida Elena, dejemos de hacer las cosas solos, juntos estamos porque Dios ha querido, no por casualidad, y es por eso que siendo como hermanos podemos afrontar todo con mas fortaleza y felicidad. Una llama se aviva si se junta con otra, pues eso siento que Dios nos ha querido transmitir a este grupo, que vivamos con nuestros corazones unidos.
Raúl
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