Desde el viernes 20 de febrero 2026 hasta el domingo 22 los Montañeros vivieron su convivencia de este año. Tanto pequeños como mayores disfrutaron de la montaña y de las viviencias junto a sus compañeros.
A continuación el tertimonio de Jorge y la primera parte de las fotos . ¡Gracias chicos!
Siempre he pensado que una convivencia no puede dar para mucho, que en un fin de semana no se pueden hacer grandes cosas. Humanamente es verdad: en dos días poco cambia.
Pero con Dios el tiempo funciona distinto.
El lema era: “Habla, Señor, que tu siervo escucha”. Y he descubierto que lo difícil no es que Dios hable, sino aprender a escucharle. No en un silencio perfecto, sino en la montaña, entre mochilas y niños que no paran quietos. Escuchar ha sido atender a mi patrulla, a los más pequeños, a sus preguntas sencillas y a su manera limpia de vivirlo todo. A veces Dios no susurra en lo extraordinario, sino en la voz de un niño que te tira de la manga.
Me voy entendiendo que una convivencia no está hecha para cambiarte la vida en dos días, sino para recolocarte. Para recordarte que basta con confiar y seguir andando. Y que cuando uno se atreve a decir “habla, Señor”, tiene que estar dispuesto a que Él responda.
Jorge Cerrato Jefe patrulla 8.
Puedes leer también:
























































